La importancia de la figura femenina en esta etapa
de la pintura de Alberto Castro Leñero es determinante. Esta
serie es un estudio de la figura, de modelos fotografiadas en posiciones
complicadas, contorsiones que llevan al límite la figura. Alberto
realiza un contraste dentro de sus cuadros, crea tensión oponiendo
la figura humana desnuda a estructuras geométricas, según
sus palabras: Afirmando
y negando al mismo tiempo el cuerpo. Básicamente óleos,
la exposición fue realizada en el Palacio de Bellas Artes
de la ciudad de México, presentando una gran cantidad de obra.