Después de la crítica tan favorable
recibida con Vuelta
Prohibida Alberto se siente presionado por lo que significarían
las expectativas para su próxima serie, así que decide
tomar como tema el sueño urbano de: ir a la playa. La serie
de El Mar trabaja la idea comercial del mundo marino, la
que se vende en las tiendas departamentales, Alberto Castro Leñero
recicla esas imágenes integrándolas a la pintura que
cada vez va siendo un poco más abstracta, tonos azules, líneas.
Existe una parte en donde estudia los peces del mar, relacionándolos
en sus cuadros con figuras geométricas, también hubo
experimentos con figuras de bronce y pintura sobre papel tapiz. De
nuevo explora la figura humana, sobre todo la femenina, las bañistas
americanas, el sueño del personaje urbano de escapar de la ciudad
y viajar a la playa a observar los cuerpos, las figuras. Integrada
principalmente por pinturas, la serie también cuenta con grabados.
La exposición fue realizada en la Galería de la Academia
San Carlos y el texto para la exposición fue escrito por Juan
García Ponce.