Bitácora

11 de Marzo de 2016

intercambiador aereo


Las esculturas de malla de alambre, transparentes, desnudas de yeso, hierro o bronce, laten como hologramas de un lenguaje nuevo. Las imagino al aire libre, recubiertas por helechos, hojas, pedazos de papel, cintas, bolsas de plástico, ramitas, elementos fugaces de adhesión y simbiosis. La lluvia las iría coloreando con matices de óxido, el viento crearía sonidos al recorrerlas, la luz del sol crearía un cuadrante estacional de sombras al atravesarlas. Atravesables, ya no esculturas. Alberto Castro Leñero ha suspendido uno recién salido del taller en la expo del MUCA. Un atravesable (como existían los móviles) suspendido. Saludos cordiales, SGC